sábado, 24 de septiembre de 2016

ROMPER LA HORA EN EL BAJO ARAGON. Autor : Identidad Aragonesa.


¿Qué es Romper la hora? La pregunta está justificada porque el nombre explica poco. En relación a esta tradición arraigada se saben pocas cosas con certeza. No está claro ni el origen ni la razón. Tan sólo se saben historias compartidas, relatos que parecen más bien legendarios sobre un acto que sorprende y emociona. Un momento para vivir en familia o con amigos, en los que la solemnidad y uniformidad de la Semana Santa de la Ruta del Tambor y Bombo se relaja. La religiosidad más pura no desaparece del todo, pero parece quedarse a un lado para dar prevalencia a la afición por el instrumento y a la convivencia como pueblo. Y como el protagonismo lo reclaman el tambor y el bombo, la consecuencia no puede ser otra que el estruendo. Un ruido rítmico… Profundo por ser sentido… Un momento intenso de pura pasión...

Oirán o leerán que es la expresión máxima de la tradición del tambor y bombo. Que responde precisamente a la forma desordenada y en común en la que se tocaban calderos y cacharros en unos inicios fechados siglos atrás. Dicen que es un símbolo, una alegoría o metáfora de ese trueno que se oyó sobre el monte Calavera cuando Cristo expiró. O que es el sonido del dolor, el que anuncia la muerte próxima...

Lo único considerado cierto es que es uno de los actos fundamentales en la mayor parte de las nueve localidades que conforman la Ruta del Tambor y Bombo del Bajo Aragón turolense. Sólo Alcañiz no incluye las palabras “Romper la hora” en su programación. Se celebra en las otras ocho, formando parte de su forma de entender la Semana Santa. En siete de ellas en la medianoche del Jueves Santo. Calanda lo hace en el mediodía del viernes.

Así que esa hora que se rompe es o bruja u hora máxima. El momento central del día o el centro de la noche. En el pensamiento mágico tradicional, el apogeo de la oscuridad y el epigeo de la luz. Sin duda, quiénes algún día comenzaron a hacer sonar sus tambores y bombos al unísono, otorgaron algún sentido al momento escogido.

Se llama “Romper la hora” y, realmente, atiende a una hora concreta. Pero lo que se rompe, más que la hora, es el silencio. Para ello se avienen la mayoría de los tambores y bombos que hay en cada municipio. Es uno de esos momentos que no se dejan pasar. Aunque sólo sea para colaborar al sonar las doce, el instante en el que comienzan a tocar los instrumentos al unísono.

Para Romper la Hora, los tambores y bombos que desfilan en la procesiones de la Semana Santa de la Ruta salen de las filas. Se despojan de los abalorios propios de la solemnidad, esos que los distinguen en cofradías. Desaparece del uniforme el tercerol, como si así se rebajara la formalidad procesional. Y se reúnen en las plazas mezclados en un todo. Pintan con el color de su Semana Santa los espacios centrales de la localidad. Morado en Calanda y Alcorisa. Negro en Híjar, Andorra, La Puebla de Híjar, Samper de Calanda y Albalate del Arzobispo , Urrea de Gaen y azul en Alcañiz.

¿Qué es lo que atrae tanto del acto de Romper la hora? Pues sin duda el estruendo que estalla justo cuando llega el momento de tocar. La señal llega del reloj de la plaza, de un movimiento de la vara de mando del alcalde o alcaldesa, del sonido de una corneta o de cómo baja un pañuelo… Un gesto que acaba con la tensión acumulada durante unos minutos de espera que parecen eternos. La reacción es inmediata, aunque ordenada. Suena fuerte y causa sensación, pero no es ruido. Es ritmo. Ritmo del tambor y el bombo que se traduce en toques diferentes en los municipios de la Ruta, pero que provocan la misma emoción.



Las plazas en las que se rompe la hora se convierten en un órgano vivo que se mueve o retumba. No sólo se sienten los redobles o los bombazos, sino también los latidos de los corazones, el pulso acelerado… La emoción se transmite, embarga… Se vislumbra en las caras de los que tocan. Unos lo hacen con la mirada perdida o la dirigen al cielo, acordándose de los que ya no están. A otros se le humedecen los ojos. Y hay quien entra en una especie de trance, dejándose llevar por el ritmo, olvidándose de todo lo que hay alrededor. En medio del estruendo muchos han fijado para siempre las imágenes de los nudillos rotos por la pasión, las gotas de sudor que provoca el esfuerzo, el temblor de la emoción…

 Alrededor de los que tocan están los que miran. Y también viven su particular torbellino de emociones. Los nuevos incluso se estremecen más que los que ya conocen lo que va a ocurrir o han vivido lo que está ocurriendo. Lo que está claro es que es una experiencia que marca a todos los visitantes. Por eso estos actos se convierten en experiencias multitudinarias.

Pero el toque común, la explosión del sonido de la medianoche o el mediodía, es sólo el principio. Se inician horas o incluso jornadas de toques continuados del tambor y el bombo. Las cuadrillas se van trasladando desde las plazas a las calles. Se ronda cambiando de toques y parando en bares y bodegas para tomar un tentempié bajo un espíritu de camaradería. Es tiempo de mostrar la habilidad con los palillos y la maza, de disfrutar de los toques más complicados en cuadrilla… Es todo un espectáculo para todos en las calles que sólo paran las procesiones y que, en casos como La Puebla de Híjar o Samper de Calanda, no cesan hasta el final de la tarde del sábado. De hecho, el cese de los toques es también un acto en sí mismo en algunas poblaciones. En Alcañiz no hay Romper la hora, pero si una Noche de tambores, la del Viernes la Sábado Santo, que lleva a las cuadrillas a la calle.


Pero, sobre todo, no hay que olvidar que el acto de Romper la Hora es uno más en un conjunto. De hecho, los toques de las cuadrillas se mezclan con la antiquísima procesión de los Rosarieros en Híjar o la de las antorchas de Andorra, ambas en la madrugada del jueves al viernes. Y también coincide con la procesión del pregón, que en la mayoría de las localidades reúne a los tamborileros como un único colectivo, más allá de cofradías. Porque en la Ruta del Bajo Aragón turolense el tambor es, sobre todo, un profundo sentir común.



Fuente :  Identidad Aragonesa.

sábado, 13 de agosto de 2016

CORRIA EL AÑO... 1981. Se cumplen 35 años, de la colocación del monumento a la Semana Santa en Hijar .

                               

Este semana , en nuestra sección de " Corría el año... ", nos vamos hasta el año 1981, que fue la fecha en que se coloco el monumento a la Semana Santa en la carretera, con la estampa del clasico cartel mural de Angel Lalinde.  Este año se cumplen 35 años, que se coloco este monumento a la Semana Santa.

Fue diseñado por M. Abad de la localidad de Onda en Castellón, en baldosas de ceramica, acompañado por ladrillo arabe de la localidad de Cetina , coronado por el escudo de Hijar e iluminado por dos faroles de forja.

La unica pega que se le puede añadir a esto, es que se coloco en el lugar donde anteriormente estaba ubicado un abrevadero, quiza hubiera sido interesante mantener las dos cosas, colocando el cartel de la Semana Santa en otro lugar.  Corría el año... 1981.

sábado, 16 de julio de 2016

EL AYUNTAMIENTO DE HIJAR, RECIBE UNA DONACION DE 11 PELICULAS DE LA SEMANA SANTA DE HIJAR.



En la mañana de hoy, el Alcalde, acompañado de varios Concejales y la Presidenta de la Junta Coordinadora de la Semana Santa, ha recibido de manos de D. Álvaro López Asensio varias latas que contienen películas de cine sobre la Semana Santa de Híjar y de temática variada.

Desde estas lineas queremos agradecer la donación, efectuada a nuestro pueblo, de una muestra gráfica de nuestro patrimonio inmaterial.

El contenido de las 11 latas con películas de cine es el siguiente:

Semana Santa de Híjar. 1955. Vistas pueblo-Domingo de Ramos-Bajada de Imágenes-El Pregón-Procesión Esperanza.

Semana Santa de Híjar.  1956.

Cruces y Tambores (1966). Pista magnética CONRADO TORRAS.

Semana Santa de Híjar color 1967. Romper la Hora-Calvario Fraga-Bajada Imágenes.

Semana Santa de Híjar 1967, negativo.

III Pregón Semana Santa de Híjar. Luis López Anglada. Ministerio 

Información y Turismo. Auditorium, Madrid 31 de marzo de 1969.

Semana Santa. Video-directo, 1976.

Semana Santa de Híjar, color 1977.

Les Tambours D’Híjar. TV francesa 1977.

Fiestas del Pilar 1955. Coros y Danzas de Educación y Descanso.
Teruel y su provincia. Pueblos turísticos.

Fuente :  www.hijar.es

lunes, 4 de julio de 2016

UNA FOTOGRAFIA CON SU HISTORIA . Un año que se subieron los pasos de Semana Santa un domingo .


Hoy en nuestra sección " Una fotografia con su historia ", les mostramos una estampa de los años 70, donde ese año se subieron las imágenes como podemos ver , donde los peaneros iban de paisano.  

¿ Cual fue el motivo ? El motivo fue que el Sábado Santo se pego toda la tarde lloviendo y no pudo salir la procesión de Subida de Imagenes, entonces se decidio que los pasos se subirian el domingo si paraba de llover, pero ya de paisano, como podemos ver en el paso de La Esperanza y en el palio.

CARTEL DE LA RUTA DEL TAMBOR Y BOMBO 2025.

En la Sesión Ordinaria celebrada el viernes día 29 de Noviembre de 2024 en la localidad de Calanda (Teruel), resultó Ganador del Concurso de...